martes, 17 de junio de 2014

Estamos solos.


Soledad. Tan querida por unos y tan odiada por otros. Aquella que nos tranquiliza, nos calma incluso nos duerme. Un 'solo' puede debiliarte ante la palabra 'peligro', pero puede hacerte más fuerte ante la compañía, la mala compañía. A la que le das tu todo y recibes su mitad. A la que lloras y a la que secas. Y es que es tan real que a veces se despista y viene y va. Soledad es que tu mayor miedo sea olvidarte las llaves y que nadie corra tras de ti, no cerrar del todo la puerta, es oir el aire y acompañarlo. Soledad es un baile sin miradas. Soledad es aquello que todos necesitamos, es descanso y es sueño. Es el fin de un camino pero el comienzo de otro. Que bonita la soledad cuando se necesita pero que desastre cuando sacia. Soledad, un sin sentido, la calma que alguna vez sentimos mientras soltamos palabras en susurro por miedo a que el ruido nos delate ante el silencio, que es lo único que acostumbra a escuchar, a escucharnos en soledad, para así no sentirnos tan solos.

jueves, 20 de marzo de 2014

Café y canela.


Cinco segundos nos bastó, sólo diez nos separan y quince nos suplican. Nunca había existido algo más débil que las miradas de colores oscuros que juntas daban café, como aquellas mañanas, que mañanas. El enredo de pelo, sabanas y alcohol no era una buena combinación cuando se trataba de responsabilidades, de las que se olvidaban contigo, canela. Café acanelado era el final de nuestra suerte. Y dime, ¿cuántos desayunos sirvieron nuestras miradas?, porque no me aclaro entre tanto silencio. ¿A cuántos labios hicimos morderse? y ¿a cuántos otros tocar mejillas?. Vamos a lanzar maletas abiertas, vamos a tratar de olvidar y no vamos a llorar, cielo, por los cientos de bares heridos con gritos que buscarían responsables, con sillas vacías rezando en soledad y con tan solo dos únicas culpables. Café y canela.Y es que treinta segundos resumen nuestras razones y aun así sobran diez.

miércoles, 12 de febrero de 2014

Gravity.


Eres mi gravedad. La causa de mi calma (pues mi impotencia te la llevaste). 
Camino despacio por si recoges ese destino que nos unía (y ya no tanto). Por si decides barrerme y acabar conmigo. Trozos de sinceridad, de vida (la mía), te llevas cada vez que me abandonas y es que me parece algo tan estúpido de coleccionar.
Y ¿sabes? La curva hacia tu casa está en obras y siempre me ha dado miedo los escombros en los que vives.
Empieza a ser agotador caminar por calles peatonales temiendo cada una de las caras que me miran, porque sé que algún día aparecerá la tuya y será suficiente para que te des cuenta (de una maldita vez) que me bajé de tus hombros. De tantas veces que no me sujetaste, me empecé a resbalar. 
Que estúpido por tu parte pues has tenido dieciocho años para explicarme la libertad, y todavía me cuesta escribirla. Como si cada letra me llevara a ti, como si cada rasgo que nos hace idénticos nos uniera. Y es que no sé si te has dado cuenta pero la vida nunca ha tenido dos ojos tan iguales en un mundo tan distinto.  Esta historia (común) es simple, y trata de que ''los polos opuestos se atraen'' y yo nací encadenada a tus manos, sin elección. No me queda otra que disimularte (o arrancarte).

sábado, 28 de diciembre de 2013

es-pe-cial.


Solías decirme los ''buenos días princesa'' sin soltar palabra alguna, con tus dedos agarrabas mi coleta y la sacudías, que estúpida fórmula que me hacía correr tras de ti. Era demasiado temprano como para ver la luz de la luna en tus hoyuelos, tan huecos y puros, inundándome en pérdidas. Mientras mis pies se escondían en montones de hojas, por verte cada Otoño, sin moverme, perteneciendo a tu vida, que era (y ya no es) nuestra. 
Y oye, dime una cosa, porque no me aclaro entre tanto ruido, ¿me hubieras dejado atrás si no me hubiera guardado en tu bolsillo? ¿te hubieras ido si no te hubiera escrito cientos de palabras (con dueño) pero en ojos equivocados?
Que sí, que eres especial espacial, que las galaxias no tienen nada que ver con tus ojos (esos que solo a ti te favorecen) que tú y la famosa luna 'Catalina' tienen el mismo fin. Salir por las noches, a hurtadillas, mientras todos son débiles, para devolver el silencio a la 'Tierra' (y a mi vida). 
Y es que me es imposible no odiar todos esos textos (tanto como este) de palabrerías que dicen hablar de amor pues me recuerdan que quiero a todo lo que conservo y tú estás a punto de soltarme. 

lunes, 18 de noviembre de 2013

Escombros.



Todo el mundo solía morderse la lengua cuando se encontraba delante tuya, bajaba la cabeza y echándose a un lado, reía tus gracias. Eras fuerte y el respeto te adoraba pero llegó el momento (se te fue de las manos) en el que empezaste a mostrar tu lado más cruel, y comenzaste a golpear paredes, tirando muros y construyendo ruinas que te separaban de mi. Intentaste remediarlo comprando grandes lujos (que idiota por tu parte). Comenzamos  a ser una obligación mutua (pues aun nos arrastrábamos el uno al otro). Mientras, quisiste ser joven nuevamente y lo lograste, pero no intentes serlo más por favor, das pena, porque a penas tienes pelo que lo disimule. Lo más gracioso de todo es que me estás quitando mi juventud para hacerla toda tuya, y lo estás consiguiendo. Quieres volver a ser el centro, y no sabes como, pues te encuentras entre ruinas, pero es que va a llegar el día en que los escombros te lleguen por las rodillas y el polvo te haga toser.
No hablas, hieres. No discutes, escupes. No esquivas, atropellas. No lloras, pasas. Repulsivo, pero es que te pareces tanto a mi, es decir, me parezco tanto a ti (lógico) que me es inevitable adorarte, joder. Hiéreme, discúteme, atropéllame con tus palabras, pero no pases de esto, por favor. Estoy aquí, esperando a que recojas lo que dejaste de mi. Te toca jugar, arréglame o tírame, sabes que puedes acabar conmigo y eso hace que tus pies no reaccionen, amas el riesgo. Todo tuyo. Tu turno.

jueves, 19 de septiembre de 2013

Safe and Sound.


El día en que tus lágrimas dejaron atrás el escondite, supe ver que había algo cruel en ti. Que alguien te había arañado, que alguien había destruido tus castillos de arena, tus 'buenas noches cielo'. Porque ya no eran dos los que agarraban tu mano, en un momento en el que no podías columpiarte sin ayuda.
Y ¿sabes?, aquel día pensaste en soledad. Todos te señalan de niño, pero ellos no saben que nadie te enseñó el lado malo de las cosas, que lo tuviste que ver en un momento en el que no tocaba crecer.
Acudiste a la infancia, en esa en la que sigues ahora, a pesar de tu altura y tus grandes manos.
Te refugiaste en el lugar de las sonrisas, en el lugar donde no existe maldad, donde todos se burlaban pero nadie podía herirte.
No hay lugar más bonito a cual pertenecer, porque dime, ¿quién quiere crecer cuando eres tú mismo, sin importar prototipos, colores o tamaños? Donde no dudabas ni por un momento en que lograrías ser el más alto que se columpiara, donde no habían corbatas, maletines o esos absurdos billetes en los que no puedes ni pintar esos garabatos que tanto te gustan.
Y ¿sabes? Quédate donde estás, porque aquí estás sano y salvo, conmigo.

lunes, 12 de agosto de 2013

Todos los días de mi vida.


No he venido a hablar tu belleza, he venido a escribirte lo que no se puede borrar, lo que no se puede negar. Represento a toda hija enamorada, de una madre que parió, de un madre que sufrió. Estoy aquí, para decirte con estas palabras (imborrables), que me has tenido media vida, y me tendrás otra mitad. 
Porque cielo, mereces el lado más bonito de mi corazón (que ya es tuyo), mil y un arco iris, que sonríen por ti. Te mereces ese último trozo de tarta (el más deseado). Porque todos los amaneceres, amor, salen en tu busca, y preguntan por ti. Imagino tu cansancio, ese que disimulas y niegas. Pero cielo, no puedes mentirle a quien creció en ti. Si supieras lo que te miro a escondidas, mamá. Si supieras lo que imito tus gestos. Porque no existen manos más fuertes (que me sujetan), y corazón más disponible, para llorar y dormir en él.
Hoy es el día, hoy es tu día (eso piensan todos), pero hoy vengo a ti, para decirte lo equivocada que estás.. porque todos los días son tuyos, me explico, todos los días de mi vida, son tuyos, cielo. 

lunes, 29 de julio de 2013

La historia de su vida.


La preocupación de aquella muchacha de ojos comunes no es el absurdo amor (ese por el que cientos lloran, pero el que poco sienten y valoran) su preocupación es más amplia; ha perdido virtudes, ha perdido muchos ''porque ella es especial'', ha perdido sonrisas. Su orgullo, no es como el de los demás, este se encuentra en un juego de escondite, donde juega solo, porque los otros no quieren esconderse, prefieren permanecer firmes y constantes. No hay dolor más grande que la pérdida, incluso la pérdida de uno mismo, su ''sin rumbo''. No hay lugar en el mundo, por muy lejos que sea, que sepa donde buscarla, ella está pérdida entre mentiras y este es el peor escondite. Su sitio está en lo perdido, allí donde nada se encuentra fácilmente, donde descubrir es el objetivo. Siempre el perdón ha salido fácilmente de su boca, como si se tratasen de besos volados, tan comunes. Los cupones del perdón, poco a poco se agotan, no porque le cuesten si no porque ya no tiene más perdones con los que fabricarlos, es decir, ya no recibe plegarias. Ella es el centro de su mente, pero no el centro de su mundo, pues permanece al lado de cuerpos bonitos, esos que la apagan. Su mayor pena no es la suya propia, es la de los demás. Pues tiene el poder de controlar sus heridas, para poder curar la de otros. Sus palabras son hirientes pero reales, por ello suelen ser más ignoradas que escuchadas. Es una niña de mar, hija de marinero, rázon de que sus gritos no sean escuchados, más por dos gaviotas y cuatro rocas sin razón. Sigamos.. sus aspiraciones no son de grandes casas ni muchos novios, ella opta por lo simple, lo sencillo (palabra con la que tiene en común su mayor virtud). Su crecimiento partió de una bonita amistad, que es la más real que tiene ahora, pero la que ha pasado muchos ''noes''. Aun así vivió una preciosa también pero con un final más cruel, que le es fruto de las lágrimas, aquellas que jamás perdieron juntas, pues todo eran sonrisas. Su infancia trataba de columpios gigantes, grandes sueños y pocas preocupaciones, digamos que perfecta. Ella llora, no porque la quiera revivir sino porque la añora. Su ''media vida'' desapareció de su primer plano, y desde ahí ella no puede olvidar, le duele tener que atravesar una barrera para continuar con su vida, con sus vidas. Sus cabellos son resistentes y su sonrisa aún más. Ella no llora por su vida, llora por sus ganas de vivirla (y eso cuesta). Niña de cabello rubio y lágrimas negras pero sonrisa luminosa. Su mayor dolor es no sentirlo en ocasiones ni a él mismo. Ahora esa pequeña, que ya no lo es tanto (aunque le pese) abre los ojos ante un mundo distinto, donde esos toboganes ya no son tan bonitos, pues por ellos han pasado los mismos que ya no se preocupan por ella, y eso araña. Llora (que verbo tan maldito y repetido) con la cara mojada, escondiéndose, porque es lo que mejor se le da. Todos le mienten, y ella les deja, aguanta y cuando dice y grita, está mal para el mundo. Ella es risueña y no ha crecido (eso es lo que más me gusta). Se encuentra en este momento quieta, pero preparada para la salida (el mundo tiene una nueva competidora). Ahora solo espera para poder salir, a su otra mitad, quien la ha abandonado por un tiempo y eso, le ha matado. Como le mata que cada vez que va a salir de meta, algo se lo impida. 
Preciosa de ojos marrones, nacida entre blues y rock 'n' roll, sigue corazones no prototipos (adorables ídolos) y esto la hace divertida. Es muy feliz, y no busca su felicidad, busca su estabilidad, su control, porque se le va de las manos (hasta ella misma) como los vasos de cristal, esos que están acostumbrados a caer cerca de sus pequeños pies. Su cabello no espera que lo acaricien porque tiene los mejores amigos (sus ángeles) que ya se encargan de eso. Su mayor secreto es que ella tiene a alguien que la entiende cuando ni ella misma lo hace y eso, por muchas heridas que tenga su piel, siempre la hará achinar sus ojos (adorable color rojo). Familia de muchos, con una capitana que está a la deriva, pues sus palabras fueron (pero no están siendo) cumplidas. Rodeada por bastantes (según su criterio) pero son los que son, sin más. Y eso, le gusta saberlo. Como todo pasa, y nada permanece, ahora os revelaré su mayor felicidad: hacer que nada le preocupe, pues todo se le olvida. Curioso caso de extremismo ¿verdad?.

                                                                                                                   y esta..es suya entera.

jueves, 18 de julio de 2013

Aquellos días.


Una tarde de Junio, poca lluvia inundaban las calles de gente con gafas, abanicos y grandes y viejos toldos azules. Dos niñas jugaban con sus melenas, tan iguales como distintas. Largas, pero de una manera diferente. El rubio de la pequeña era limpio y sano, mientras el oscuro inundaba los rizos entrelazados con los que jugaba la pequeña de pelo liso.
Sus ojos no se cruzaban pero sus manos se tocaban y sus risas coincidían. Todo parecía dar lugar a una unión verdadera y única. Siempre encontraban el mismo barco en el mar, y siempre pisaban las mismas aceras, se distanciaban una de la otra, pero rápidamente giraban sus cabezas para ver si corrían tras de ella.
No habían niñas más bonitas cuando estaban juntas, y más tristes cuando sus pelos no se rosaban.
Pero llegó un mes de Junio, en el que sus largas melenas, se encontraban diferentes, con muchos más cortes y con muchos más cambios. Sus manos grandes no se querían rosar, el rubio pasó a ser más oscuro, mientras que los rizos de la mayor fueron desapareciendo y cambiando constantemente de color.
Aquel barco desapareció, ahora ambas caminan, incluso huyen, pero por aceras diferentes.No existirán uniones tan verdaderas, no habrán risas más sinceras, se acabaron los juegos.
Ahora, los cabellos se buscan, pero la distancia les impide tocarse, cuando se ven, se alejan, es más, no se quieren acercar, porque ambas cabelleras saben que si se unen las risas no serán tan sinceras y el color de uno apagará el otro. Niñas que nacen juntas, mueren solas..

jueves, 20 de junio de 2013

sin planear.



(...)entonces dices basta. Se acabaron esos juegos de niños donde las peleas eran el comienzo de un nuevo abrazo. Se acabaron esos lloros repetidos y esos gritos acostumbrados a decir las mismas palabras, una tras otra. A cual más hiriente. ¿Lógico? Que va, no existe nada coherente cuando son gestos los que te tienen que despertar, y decirte lo que no han podido esas palabras, o más bien, lo que no has escuchado de esas malditas y horrendas palabras. Huir. A veces todo el mundo lo necesita, pero la respuesta de ¿a dónde?.. es la que más perdida está. ¿Huir? No hay lugar por muy oscuro que sepa guardar mis lágrimas, que me guarde el secreto de mis ojos, ningún lugar. Deja de buscar un sitio en donde refugiarte porque no lo hay, tan sencillo es hablar esquivando palabras abstractas que cuesta tanto, tan sencillo es saber no equivocarse que no existe perdón. Si claro.. absurdo pensamiento que estuvo en mi ser, repitiéndome que no hay por qué preocuparse. Tan absurdo como el no pasa nada que saldrá de mi boca, de nuestras bocas. Duela a quien le duela, siempre seremos esos tarados que más que hablar y hablar, callan y callan. Shh..

domingo, 2 de junio de 2013

Hasta siempre.


Existe un miedo enorme hacia las despedidas. Aquellas que siempre terminan con lágrimas, pero que nos indican que estamos avanzando y aunque duela es bueno dejar cosas atrás. Esta despedida, por la que hoy nos encontramos aquí, se repite todos los años y nunca falta ese nudo en el estómago por los que se van pero esa sonrisa por los que vienen nuevos. Hoy es el día en que nos graduamos, en el que se acaban las riñas de los profesores, el día en el que nos llevamos todos esos recuerdos que vivimos en este instituto con nosotros.
Lo cierto es que a todos no preguntaron alguna vez de pequeños que queríamos ser cuando fuéramos altos como para verlo todo. Unos quería ser pilotos de carreras, otros policías para acabar con el mal de la ciudad, en mi caso bailarina de salón para lucir trajes de colores. Y ahora con 18 primaveras, volvemos a ser niños, pues todos andan preguntándonos exactamente lo mismo. Contestada con una gran duda. ¿Pero quién quiere tener un futuro planificado? Seamos esos niños que cometían errores, porque llegará un día en que sepamos que queremos ser  y no tendremos que volver a esquivar esas preguntas de los mayores tan incómodas. 
Porque nos encontramos en el momento en el que no existe otro camino que el del error, donde nos enamoramos, donde en ocasiones bebemos más de la cuenta, donde no existe la seriedad. Porque ser joven es vivir en el reino donde no existen reglas. Por ello hagamos de este día un recuerdo, pero no uno triste, sino una tan hermoso que no podamos olvidar jamás.