viernes, 7 de noviembre de 2014

Mientras tanto


Prometías el derecho a la vida, 
el derecho a la libertad y a la seguridad de mi persona. 
Prometías cosas como el sufragio universal, la igualdad ante la ley 
y mi inocencia hasta que se demostrara lo contrario. 

Prometías reformarme y hacerme un parque donde poder columpiarme. 
Prometías la luna a los que no tenían ni agua y el sol a los que no brillaban. 

Solía escuchar de tu boca tanto ruido, 
que distorsionabas. 

Ahora, 
es cuando yo te prometo, 
que mientras haya ciudades, leyes injustas 
o niños muriéndose de hambre. 
Que mientras goces tu vida de lujos
tu pueblo se hunde ante las calles que no limpias 
y que gritan los 29 de cada mes. 
Que mientras construimos tu yate con llagas en las manos, 
el mar siga negro por lo sucia que tienes tu boca 
o siga habiendo mujeres sometidas a normas y estereotipos. 
Que mientras nos calles a golpes y aquel padre suba a hombros a su hijo 
para que grite más alto. 

Tú y yo seguiremos en guerra.

viernes, 3 de octubre de 2014

(Fotografía: David Uzochukwu)

si te digo que no tengo miedo
mentiría
si te sé y te digo
acertaré
si a tanta cosas les diría que un café
contigo, amargará
prefiero callar que confesarte
que describirte, que dibujarte
pintando vacíos 
escombros caídos
hasta pétalos huyeron en una ocasión
por no querer saber de más daños
que el que tú hacías
pero sigues siendo y eres...
sin opción

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Deshazte de mi.


La guitarra suena, ella es la única que me mira mientras tus manos la miran a ella, haciéndola tuya. Hasta la nota más aguda y desafinada sonaba bien si eras tú quien me la dedicabas. Te amoldaste a ella y ahora te pertenece, sin embargo, pasaste tanto tiempo acariciándola que el movimiento desapareció de tu alrededor. Pasaste tanto tiempo sordo (por tu éxito), que te olvidaste de tu éxtasis, de tu marejada, de tu prioridad. Tanto, hasta el punto de que la ley me arrancó por inundar tu vida de mentiras que empezaron a afectar a lo que nunca te amoldaste como a aquella pobre, que ahora toca sola (con miedo) por si descubres que me busca y vuelvo a desordenarte. 

martes, 29 de julio de 2014

Tres de Octubre.


Cuando viste sus pequeñas manitas por primera vez, comprendiste que no habían dedos tan parecidos a los tuyos, aun sabiendo que tu mano eran seis suyas. Se fue haciendo mayor a la vez que adoptaba la rebeldía que tanto temías y la dulzura que tanto añorabas. A medida que descubría el mundo tenías miedo a que viera que le mirabas en cada paso que daba, como el labio que te mordías cuando salía a la calle o saltaba los barrotes de las aceras. Se parecía tanto a ti que la duda te mataba por descubrir esa rabia y esa insensibilidad que heredaría. Cuando ya no saltaba y sonreía como antes, te diste cuenta de que sus ojos sabían lo mal que lo hiciste pero sus labios no se pronunciaban por la misma impotencia que le daba el ser iguales. Y es que sus dedos ya no sujetan los tuyos como a la cometa que fabricaron juntos aquel verano. Es hora de que te des cuenta de que se fue llorando de tu mundo, tal cual llegó a él y de eso el mar ha oído rumores antes que tú.

martes, 17 de junio de 2014

Estamos solos.


Soledad. Tan querida por unos y tan odiada por otros. Aquella que nos tranquiliza, nos calma incluso nos duerme. Un 'solo' puede debiliarte ante la palabra 'peligro', pero puede hacerte más fuerte ante la compañía, la mala compañía. A la que le das tu todo y recibes su mitad. A la que lloras y a la que secas. Y es que es tan real que a veces se despista y viene y va. Soledad es que tu mayor miedo sea olvidarte las llaves y que nadie corra tras de ti, no cerrar del todo la puerta, es oir el aire y acompañarlo. Soledad es un baile sin miradas. Soledad es aquello que todos necesitamos, es descanso y es sueño. Es el fin de un camino pero el comienzo de otro. Que bonita la soledad cuando se necesita pero que desastre cuando sacia. Soledad, un sin sentido, la calma que alguna vez sentimos mientras soltamos palabras en susurro por miedo a que el ruido nos delate ante el silencio, que es lo único que acostumbra a escuchar, a escucharnos en soledad, para así no sentirnos tan solos.

jueves, 20 de marzo de 2014

Café y canela.


Cinco segundos nos bastó, sólo diez nos separan y quince nos suplican. Nunca había existido algo más débil que las miradas de colores oscuros que juntas daban café, como aquellas mañanas, que mañanas. El enredo de pelo, sabanas y alcohol no era una buena combinación cuando se trataba de responsabilidades, de las que se olvidaban contigo, canela. Café acanelado era el final de nuestra suerte. Y dime, ¿cuántos desayunos sirvieron nuestras miradas?, porque no me aclaro entre tanto silencio. ¿A cuántos labios hicimos morderse? y ¿a cuántos otros tocar mejillas?. Vamos a lanzar maletas abiertas, vamos a tratar de olvidar y no vamos a llorar, cielo, por los cientos de bares heridos con gritos que buscarían responsables, con sillas vacías rezando en soledad y con tan solo dos únicas culpables. Café y canela.Y es que treinta segundos resumen nuestras razones y aun así sobran diez.

miércoles, 12 de febrero de 2014

Gravity.


Eres mi gravedad. La causa de mi calma (pues mi impotencia te la llevaste). 
Camino despacio por si recoges ese destino que nos unía (y ya no tanto). Por si decides barrerme y acabar conmigo. Trozos de sinceridad, de vida (la mía), te llevas cada vez que me abandonas y es que me parece algo tan estúpido de coleccionar.
Y ¿sabes? La curva hacia tu casa está en obras y siempre me ha dado miedo los escombros en los que vives.
Empieza a ser agotador caminar por calles peatonales temiendo cada una de las caras que me miran, porque sé que algún día aparecerá la tuya y será suficiente para que te des cuenta (de una maldita vez) que me bajé de tus hombros. De tantas veces que no me sujetaste, me empecé a resbalar. 
Que estúpido por tu parte pues has tenido dieciocho años para explicarme la libertad, y todavía me cuesta escribirla. Como si cada letra me llevara a ti, como si cada rasgo que nos hace idénticos nos uniera. Y es que no sé si te has dado cuenta pero la vida nunca ha tenido dos ojos tan iguales en un mundo tan distinto.  Esta historia (común) es simple, y trata de que ''los polos opuestos se atraen'' y yo nací encadenada a tus manos, sin elección. No me queda otra que disimularte (o arrancarte).

sábado, 28 de diciembre de 2013

es-pe-cial.


Solías decirme los ''buenos días princesa'' sin soltar palabra alguna, con tus dedos agarrabas mi coleta y la sacudías, que estúpida fórmula que me hacía correr tras de ti. Era demasiado temprano como para ver la luz de la luna en tus hoyuelos, tan huecos y puros, inundándome en pérdidas. Mientras mis pies se escondían en montones de hojas, por verte cada Otoño, sin moverme, perteneciendo a tu vida, que era (y ya no es) nuestra. 
Y oye, dime una cosa, porque no me aclaro entre tanto ruido, ¿me hubieras dejado atrás si no me hubiera guardado en tu bolsillo? ¿te hubieras ido si no te hubiera escrito cientos de palabras (con dueño) pero en ojos equivocados?
Que sí, que eres especial espacial, que las galaxias no tienen nada que ver con tus ojos (esos que solo a ti te favorecen) que tú y la famosa luna 'Catalina' tienen el mismo fin. Salir por las noches, a hurtadillas, mientras todos son débiles, para devolver el silencio a la 'Tierra' (y a mi vida). 
Y es que me es imposible no odiar todos esos textos (tanto como este) de palabrerías que dicen hablar de amor pues me recuerdan que quiero a todo lo que conservo y tú estás a punto de soltarme. 

lunes, 18 de noviembre de 2013

Escombros.



Todo el mundo solía morderse la lengua cuando se encontraba delante tuya, bajaba la cabeza y echándose a un lado, reía tus gracias. Eras fuerte y el respeto te adoraba pero llegó el momento (se te fue de las manos) en el que empezaste a mostrar tu lado más cruel, y comenzaste a golpear paredes, tirando muros y construyendo ruinas que te separaban de mi. Intentaste remediarlo comprando grandes lujos (que idiota por tu parte). Comenzamos  a ser una obligación mutua (pues aun nos arrastrábamos el uno al otro). Mientras, quisiste ser joven nuevamente y lo lograste, pero no intentes serlo más por favor, das pena, porque a penas tienes pelo que lo disimule. Lo más gracioso de todo es que me estás quitando mi juventud para hacerla toda tuya, y lo estás consiguiendo. Quieres volver a ser el centro, y no sabes como, pues te encuentras entre ruinas, pero es que va a llegar el día en que los escombros te lleguen por las rodillas y el polvo te haga toser.
No hablas, hieres. No discutes, escupes. No esquivas, atropellas. No lloras, pasas. Repulsivo, pero es que te pareces tanto a mi, es decir, me parezco tanto a ti (lógico) que me es inevitable adorarte, joder. Hiéreme, discúteme, atropéllame con tus palabras, pero no pases de esto, por favor. Estoy aquí, esperando a que recojas lo que dejaste de mi. Te toca jugar, arréglame o tírame, sabes que puedes acabar conmigo y eso hace que tus pies no reaccionen, amas el riesgo. Todo tuyo. Tu turno.

jueves, 19 de septiembre de 2013

Safe and Sound.


El día en que tus lágrimas dejaron atrás el escondite, supe ver que había algo cruel en ti. Que alguien te había arañado, que alguien había destruido tus castillos de arena, tus 'buenas noches cielo'. Porque ya no eran dos los que agarraban tu mano, en un momento en el que no podías columpiarte sin ayuda.
Y ¿sabes?, aquel día pensaste en soledad. Todos te señalan de niño, pero ellos no saben que nadie te enseñó el lado malo de las cosas, que lo tuviste que ver en un momento en el que no tocaba crecer.
Acudiste a la infancia, en esa en la que sigues ahora, a pesar de tu altura y tus grandes manos.
Te refugiaste en el lugar de las sonrisas, en el lugar donde no existe maldad, donde todos se burlaban pero nadie podía herirte.
No hay lugar más bonito a cual pertenecer, porque dime, ¿quién quiere crecer cuando eres tú mismo, sin importar prototipos, colores o tamaños? Donde no dudabas ni por un momento en que lograrías ser el más alto que se columpiara, donde no habían corbatas, maletines o esos absurdos billetes en los que no puedes ni pintar esos garabatos que tanto te gustan.
Y ¿sabes? Quédate donde estás, porque aquí estás sano y salvo, conmigo.

lunes, 12 de agosto de 2013

Todos los días de mi vida.


No he venido a hablar tu belleza, he venido a escribirte lo que no se puede borrar, lo que no se puede negar. Represento a toda hija enamorada, de una madre que parió, de un madre que sufrió. Estoy aquí, para decirte con estas palabras (imborrables), que me has tenido media vida, y me tendrás otra mitad. 
Porque cielo, mereces el lado más bonito de mi corazón (que ya es tuyo), mil y un arco iris, que sonríen por ti. Te mereces ese último trozo de tarta (el más deseado). Porque todos los amaneceres, amor, salen en tu busca, y preguntan por ti. Imagino tu cansancio, ese que disimulas y niegas. Pero cielo, no puedes mentirle a quien creció en ti. Si supieras lo que te miro a escondidas, mamá. Si supieras lo que imito tus gestos. Porque no existen manos más fuertes (que me sujetan), y corazón más disponible, para llorar y dormir en él.
Hoy es el día, hoy es tu día (eso piensan todos), pero hoy vengo a ti, para decirte lo equivocada que estás.. porque todos los días son tuyos, me explico, todos los días de mi vida, son tuyos, cielo.